El
otro día vi no sé dónde que han vuelto New kids on the block. Jo, cómo me
gustaban. Tenía todos los discos (vinilo del güeno), grababa cada vídeo clip y
actuación (VHS del güeno), veía la serie de dibujos, tenía las paredes llenas
de pósters, pegatinas por todas partes, me compraba las revistas donde salían,
me sabía todas las canciones y bailes, estaba enamorada de, ¿cómo se llamaba? Esperad,
que lo busco. Eso, Joey, cómo me pude olvidar… Ostras, qué miedo, ¡yo he sido
una fan!
Pero,
¿cómo no serlo? Mirad, mirad
Sí,
vale, eran muy garrulos. Pero eran los 90, la era del garrulerío por
excelencia. Yo lo sabía, sí, y no me importaba. Los cardados, coletillas, vestimenta,
anillacos y demás joyerío eran minucias al lado de su música, su romanticismo,
sus bailes, sus movimientos en general, su todo. Pero bueno, si Justin Bieber
es mil veces más hortera, por favor. A mis New Kids no me los toquéis.
¿Y
qué me decís de este vídeo? Yo mejor no digo nada, que hacía siglos que no lo
veía y me siento una vieja verde
Y
ahora son así. Hombre, no voy a cumplir años sólo yo, ¿no? Y aún hay alguno
aprovechable…
¡¡¡Qué monos!!!
ResponderEliminarComo pasan los años, que nostalgia.
A mi también me gustaban mucho y entonces, a pesar de los calcetines blancos que llevaban, no me parecian horteras. Me lo parecen ahora con los años.
Yo tengo que reconocer que horteras sí que me parecían. Mi amor no era tan ciego, sólo un poco tuerto
EliminarA mi me cogieron ya algo mayor, pero me llamaba la atención lo coordinados que bailaban. Parecían los de Siete novias para siete hermanos. Aunque la canción de Please don`t go girl me taladraba el cerebró ¡qué pitido!
ResponderEliminarAhora que lo dices...
EliminarPero era tan, tan mono...
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